domingo, 14 de julio de 2013

VIRGEN DEL CARMEN ESTRELLA DEL MAR

RUEGA POR TODOS LOS CARMELITAS OH MADRE DE DIOS,VIÑA FECUNDA ESTRELLA DEL MAR

domingo, 7 de julio de 2013

BEATOS Celia Guerín y Luis Martin

Misa solemne en el Monasterio de las Carmelitas Descalzas De Sta.Teresa y san José de Serra-Valencia
Hoy elevamos nuestras oraciones y agradecimientos a los Beatos por las gracias que derrama ,hoy en especial oramos por todos los niños del mundo.
Misa 12:00 am.

domingo, 16 de junio de 2013

Qué es ser cristiano

domingo, 9 de junio de 2013

La Díficil ciencia del amor

La “ciencia de la caricia” manifiesta dos pilares del amor: la cercanía y la ternura. Y “Jesús conoce bien esta ciencia”. Fue la afirmación del Papa Francisco al celebrar este viernes, 7 de junio, por la mañana, la misa de la solemnidad del Sacratísimo Corazón de Jesús en la capilla de la Domus Sanctae Marthae. Concelebraron, entre otros, el arzobispo Jean-Louis Bruguès, archivista y bibliotecario de Santa Romana Iglesia, y el obispo Sergio Pagano, prefecto del Archivo Secreto Vaticano, que acompañaban a un grupo de empleados de la institución.
Refiriéndose a las lecturas del día —tomadas del libro del profeta Ezequiel (34, 11-16), de la carta de san Pablo a los Romanos (5, 5-11) y del evangelio de Lucas (15, 3-7)—, el Pontífice definió la solemnidad del Sagrado Corazón como la “fiesta del amor”: Jesús “quiso mostrarnos su corazón como el corazón que tanto amó. Por ello hoy hacemos esta conmemoración. Sobre todo del amor de Dios. Dios nos ha amado, nos ha amado mucho. Pienso en lo que nos decía san Ignacio”; “nos indicó dos criterios sobre el amor. Primero: el amor se manifiesta más en las obras que en las palabras. Segundo: el amor está más en dar que en recibir”.
Son los dos criterios de los que “Pablo en la segunda lectura nos dice: Cuando nosotros estábamos aún sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos. Jesús nos amó no con las palabras, sino con las obras, con su vida. Y nos ha dado, nos ha donado sin recibir nada de nosotros. Estos dos criterios son como pilares del verdadero amor: las obras y darse”. Explicando el sentido de estos dos criterios, el Santo Padre observó que el darse de Jesús está bien representado por la figura del buen samaritano. “Hoy la liturgia nos hace ver el amor de Dios en la figura del pastor —dijo—. En el cánticoresponsorial hemos expresado ese hermoso salmo [22]: El Señor es mi pastor. El Señor se manifiesta a su pueblo también como pastor”.
Pero “¿el Señor cómo actúa de pastor?”, se preguntó el Pontífice. Y puntualizó: “El Señor nos dice muchas cosas, pero me detendré sólo en dos. La primera está en el libro de profeta Ezequiel: Yo mismo buscaré mi rebaño y lo cuidaré. Cuidar quiere decir que las conoce a todas, pero con su nombre. Cuidar. Y Jesús nos dice lo mismo: Yo conozco a mis ovejas. Es conocer una por una, con su nombre. Así nos conoce Dios: no nos conoce en grupo, sino uno a uno. Porque el amor no es un amor abstracto, o general para todos es un amor por cada uno. Y así nos ama Dios”.
Todo esto se traduce en cercanía: “Dios se hizo cercano a nosotros —subrayó el Papa—. Recordemos esa bella cita del Deuteronomio, ese amoroso reproche: ¿Qué pueblo ha tenido a un Dios tan cercano como vosotros?”. Un Dios “que se hace cercano por amor —añadió— y camina con su pueblo. Y este caminar llega a un punto inimaginable: jamás se podría pensar que el Señor mismo se hace uno de nosotros y camina con nosotros, y permanece con nosotros, permanece en su Iglesia, se queda en la Eucaristía, se queda en su Palabra, se queda en los pobres y se queda con nosotros caminando. Esta es la cercanía. El pastor cercano a su rebaño, a sus
ovejas, a las que conoce una por una”.
Reflexionando sobre la otra actitud del amor de Dios, el Pontífice recalcó que de ella habla “el profeta Ezequiel, pero también el Evangelio: Iré en busca de la oveja perdida y conduciré al ovil a la extraviada; vendaré a la herida; fortaleceré a la enferma; a la que esté fuertey robusta la guardaré; la apacentaré con justicia. El Señor nos ama con ternura. El Señor sabe la bella ciencia de las caricias. La ternura de Dios: no nos ama de palabra; Él se aproxima y estándonos cerca nos da su amor con toda la ternura posible”. Cercanía y ternura son “las dos maneras del amor del Señor, que se hace cercano y da todo su amor también en las cosas más pequeñas con ternura”. Sin embargo se trata de un “amor fuerte”, “porque cercanía y ternura nos hacen ver la fuerza del amor de Dios”.
“También nuestro amor —lo dice el Señor ¿Amáis como yo os he amado?— debe hacerse cercano al prójimo y tierno como se hizo el del buen samaritano, o como el de la parábola que hoy la Iglesia nos presenta en el Evangelio”, añadió el Papa. “¿Pero nosotros cómo podemos restituir al Señor tantas cosas bellas, tanto amor, esta cercanía, esta ternura?”. Ciertamente “podemos decir: Sí, amándole, haciéndonos cercanos a Él, tiernos con Él. Sí, esto es verdad; pero no es lo más importante. Puede parecer una herejía, pero es la mayor verdad: ¡más difícil que amar a Dios es dejarse amar por Él! Es éste el modo de restituir a Él tanto amor: abrir el corazón y dejarse amar. Dejar que Él se haga cercano a nosotros, y sentirle cercano. Dejar que Él sea tierno, que nos acaricie”, indicó. Esto “es muy difícil —aclaró el Papa—: dejarse amar por Él. Y esto es tal vez lo que debemos pedir hoy en la misa: Señor, quiero amarte; pero enséñame la difícil ciencia, el difícil hábito dedejarme amar por ti, sentirte cercano y sentirte tierno"
 S.S Papa Francisco

domingo, 10 de marzo de 2013

Catequesis sobre la Fe

5.- Creer es confiar en Dios con la actitud del niño,todo lo sabe resuelto en el "Tú"de la madre.

Con el misterio de la muerte y resurrección de Cristo,Dios desciende hasta el fondo de nuestra humanidad para que llevarla a Él,para elevarla hasta que su altura.La fe es creer en este amor de Dios,que no disminuye ante la maldad de los hombres,ante el mal y la muerte,sino que es capaz de transformar toda las formas de esclavitud,dando posibilidad de la salvación.Tener fe,es encontrarse con ese "Tú",Dios,que me sostiene y me concede la promesa de un amor indestructible, que no sólo aspira a la eternidad,si no que le da;es confiar en Dios con la actitud de un niño,el cual sabe que todas sus dificultades,todos sus problemas estan a salvo en el "tú"de la madre.Y esta posibilidad de salvación a través de la fe es un don que Dios ofrece a todos los hombres.
6.-Confiar plenamente en el padre;eso es "creer "
Creo que deberiíamos meditar más a menudo-en nuestra vida diaria,marcada por problemas y situaciones a veces dramáticas..,en el hecho que creer cristianamente significa este abandonarme con confianza al sentido profundo que me sostiene a mí y al mundo;una sensación de que no somos capaces de darnos,sino solo  de recibircomonun don,y que es la base sobre lo que podemos vivir sin miedo.
Y esta certeza liberadora y tranquilizadora de la fe,debemos ser capaces de proclamarla con la palabra y demostrarla con nuestra vida de cristianos.

lunes, 4 de marzo de 2013

CATEQUESIS SOBRE LA FE


3.-La ciencia nos da"Cierta seguridad",pero también necesitamos una seguridad cierta.....

Apartir de esas ineludibles preguntas,surge como un mundo de la penificación,del cálculo exacto y de la experimentación,es una palabra,el conocimiento de la ciencia,que si bien son importantes para la vida humana,no es suficiente.Nosotros necesitamos no solo el pan material,necesitamos amor,sentido y esperanza,de un fundamento seguro,de un terreno sólido que nos ayude a vivir con un sentido auténtico,incluso en la crisis,en la oscuridad,en las dificultades y en los problemas cotidianos.

4.-Sólo La fe nos da la plena y total confianza en un "Tú"

Se trata de una confianza pelna en TÚ,que es Dios,el cual me da una seguridad diferente,pero no menos sólida que la que  proviene del cálculo exacto o de la ciencia.La fe no es un mero asentimiento intelectual de hombre frente a las verdades en particular sobre Dios; es un acto por el cual me confío libremente a un Dios que es padre y me ama;es la adhesión a un "Tú"que me da esperanza y confianza .
Ciertamente que esta adhesión a Dios no carece de contenido;con ella, sabemos que Dios se ha revelado a nosotros,en Cristo,hizo ver su rostro y se ha vuelto cercano a cada uno de nosotros.En efecto,Dios ha reveado que su amor por el hombre,por cada uno de nosotros,es sin medida;en la cruz,Jesús de Nazaret,el hijo de Dios hecho hombre,nos muestra del modo más luminoso a qué grado llega este amor,hasta darse a sí mismo,hasta el sacrificio total.
( BENEDICTO XVI)

domingo, 3 de marzo de 2013

Catequesis sobre la Fe

1.No basta con creer en Dios,necesitamos amarle y sentirnos amados por Él.

En nuestro tiempo es necesaria una renovada aducación en la Fe,que incluya por cierto un conocimiento de su verdad y de los acontecimientos de la salvación,pero que principalmente nazca de un verdadero encuentro con Dios en Jesucristo, de amarlo,de confiar en él,de tal modo que toda la vida esté involucrada con él.

2.-Juntos a heroicos testimonios de fe,vivimos en medio de desiertos espirituales.
Hoy,junto  a muchos signos positivos,crece a nuestro alrededor también un cierto desierto espiritual.A veces,se siente la sensación ,por ciertos hechos que conocemos todos los días,de que el mundo no va hacía la construcción de una comunidad más fraterna y pacífica;las mismas ideas de progreso y biniestar también muestra sus sombras.A pesar del tamaño de los descubrimientos de la ciencia y de los resultados de a tecnología,el hombre hoy no parece ser verdaderamente más libre,más humano,todavía permanecen muchas formas de expotación,de manipuación,de violencia,de opresión,de injusticia...Luego,un cierto tipo de cultura ha educado a moverse solo en el horizonte de las cosas ,de lo posibe,a creer solo en lo que vemos y tocamos con las manos.Por otro lado ,sin embargo,crece el número de personas que se sienten desorientadas y,al trata de ir más allá una realidad puramente horizontal,se predisponen a creer en todo y su contrario.
En este contexto ,surgen algunas preguntas fundamentales ,que son mucho más concretas delon que parecen a primera vista:¿que sentido tiene vivir?¿hay un futuro para el hombre,para nosotros y para as generaciones futuras?¿En que dirección orientar las decisiones de nuestra libertad en pos de un resultado bueno y feliz de la vida?¿Qué nos espera más allá del umbral de la muerte?
 Benedicto XVI