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miércoles, 8 de febrero de 2012

La Oración en el centro de la Vida

La oración amistad no puede vivirse en los márgenes,entre paréntesis,reducidas a ciertos tiempos. La amistad se sitúa en el centro de la vida humana.Porque es el único suelo en el que puede llegar a ser persona,social por naturaleza,miembro de una nueva familia,por la obra salvífica de Cristo.Como valor en sí mismo,crear comunión,la oración no es para,no entra en la categoría de lo útil,sino de lo gratuito,de la pura pérdida,que es,por eso mismo,pura ganancia:"que andando enamorada/me hice perdidiza, y fue ganada". Porque es vida,forma de ser,antes que realización de actos,con un principio y un fin,en un determinado espacio,la oración -amistad puede presentarse doctrinalemente como vida espiritual,expresión y "medida" de ésta,porque es la que da valor a todo,en sí y en los signos en los que pueda traducirse,lo que vive y hace la persona amiga. La amistad,ser-en-relación,engloba todo el mundo personal, y en este sentido,se es lo que es la relación personal con Dios,con los demás,consigo mismo,con otro;lo que es esta abertura de acogida activa,agradecida,gratuita-porque no nos "merecemos"el amor del otro,es siempre gracia-y de donación y de ofrecimiento de sí. Dos dimensiones -acoger,darse-inseparablemente unidos,una ralidad,que sólo es necesariamente separable en el "discurso"reflexivo y la expresión.
Pues acojo cuando doy,y en la misma medida y doy cuando acojo y respeto al otro en su identidad inalienable.
P.Maximiliano Herraiz cd
Hna Yajaire de Dios cd

domingo, 30 de noviembre de 2008

Decir Carmelo es...,

Decir Carmelo
es decir Oración,Gracias a estas Vocaciones, la Iglesia Peregrina se une al coro de la Iglesia Triunfante y así,en el cielo y la Tierra no cesa la alabanza al Señor.Decir Carmelo es decir María,El silencio de María, su trabajo humilde, su vida simple, su servicio, su contemplacion continua del Señor.Decir Carmelo es decir Casa Habitada...Señor Eucaristia como centro de ella, Buen Pastor, al frente de su Grey; es decir, Tienda en el Desierto, Pequeña Fortaleza Amurallada, Casa de Dios y Puerta del Cielo...

Decir Carmelo es decir sencilla Fraternidad...El mundo necesita sin saberlo, la libertad que se repira en estos claustros, el mundo de hoy, precisa encontrar estos descansos, para tantas inútiles fatigas y de sus ruidosas y vacuas existencias.

El mundo necesita esta presencia, tan silenciosa y abnegada, de estas vidas escondidas en Dios...Tratemos de entrar en las Casas de Teresa, entremos en sus Palomarcicos...queda abierto el portón.Una luz siempre antigua y siempre nueva, llega a nosotros...Hacia ellos somos atraídos...¡No es posible resistirse!Nos llama a entrar...¡Venid y ved!

jueves, 31 de julio de 2008

La Oración en el carmelo


La Oración es el elemento esencial del Carmelo. Es la razón de la existencia de la Carmelita y su manera de servir a Dios.El Oficio Divino o Liturgia de las Horas constituye el quehacer fundamental de nuestra vida.La Eucaristía cobra en el ámbito contemplativo y comunitario del Carmelo un sabor especial, pues el año Litúrgico es un rosario de hermosas fiestas celebradas no solo en sentido eclesial, sino también como fiestas familiares que se viven en cordial alegría y estrechan el lazo del amor fraterno empapando toda la jornada.
Junto a la oración, la recreación es uno de los elementos más característicos y originales del Carmelo Teresiano. Para nuestra Santa Madre Teresa, estas eran fundamentales, para crear una vida armónica y humana entre las hermanas.

jueves, 5 de junio de 2008

COMO VIVIMOS LA VIDA DE ORACIÓN LAS CARMELITAS

VIDA DE ORACIÓN
En la Regla ve Teresa como su precepto central, el llamado a la oración continua. “Dice la primera Regla nuestra que oremos sin cesar. Con que se haga esto con todo el cuidado que pudiéremos, que es lo mas importante no se dejará de cumplir”(C 4,2) . Ella ve como el elemento más significativo la Oración continua “Orar sin cesar” “meditando día y noche en la ley del Señor y velando en oración” (III,10). Nuestro horario nos lleva a dedicar los mejores momentos par a estar con el Señor, realizando todo bajo su amorosa mirada, permaneciendo así en la presencia del Dios vivo, al igual que N. P. San Elías, seducido por esa leve brisa, interiormente buscamos la atmósfera propicia para el encuentro, “ Tenga cada uno de vosotros celda individual separada” (Rc. II,6) “porque el estilo que pretendemos llevar es no sólo ser monjas sino ermitañas (C 12, 6).
Alimentamos nuestra oración con la Palabra de Dios, a fin de que “ pueble colmadamente nuestros labios y el corazón ” (Rc. IV,19), y así permanecer en una vigilancia amorosa cimentada en la fe.
El objetivo de la Regla está completamente orientado al “Seguimiento de Cristo”, la única Palabra del Padre; por eso al igual que la Virgen María la acogemos en silencio de la adoración y la hacemos resonar continuamente en nuestro corazón.
Empezamos cada jornada con la Oración de Alabanza; expresándola en nuestra Liturgia diaria, alabamos al que es nuestro Dios y Señor. Tenemos viva conciencia de nuestra vocación de todo el pueblo de Dios. Como los apóstoles en el cenáculo, nos sentimos unidas y reunidas en torno a la Virgen María nuestra Madre, Señora y Patrona.
Como comunidad recreada por la fuerza del Espíritu tenemos nuestra fuente y culmen la Eucaristía diaria en donde Cristo se nos entrega como Don esponsal. Por medio de la Eucaristía, nos unimos en torno al misterio del amor de Dios, que nos comunica su santidad y gracia; nos insertamos plenamente en la comunión de la Iglesia, “ lugar de la ternura de Dios” (Benedicto XVI, Discurso a los jóvenes JM. 2005); haciéndose signo singular de unión íntima con Dios de toda la comunidad cristiana.