
Sor Isabel de la Trinidad nos cuenta esta experiencia de sentirse habitada por Dios y la alegría que siente de haber dejado todo para "seguirle y amarle".
Me gusta mucho pensar que lo he dejado todo por Él. ¡Es tan dulce dar cuando se ama! ¡Y yo le amo tanto... amo a ese Dios que está ansiando tenerme toda para Sí! Siento tal despliegue de amor sobre mi alma... Es como un Océano en el que me sumerjo, en el que me pierdo. En esto consiste mi visión aquí en la tierra mientras espero el cara a cara en la luz. Él está en mí y yo estoy en Él. Sólo tengo que amarle y dejarme amar. Y eso de continuo y en todas las cosas: despertarme en el Amor, moverme en el Amor, dormirme en el Amor, con mi alma en su Alma, con mi corazón en su Corazón, con mis ojos en sus Ojos... (Carta 155)
Él está siempre conmigo... Le siento tan vivo en mi alma, que no tengo mas que recogerme para encontrarle dentro de mí. Y esto me hace totalmente feliz. Él ha puesto en mi corazón una sed de Infinito y un anhelo tan grande de amor que sólo Él puede saciarlas.Por eso voy a Él como un niñito a su madre, para que lo llene todo y lo invada todo y me tome y me lleve en sus brazos... (Carta 147)
Me gusta mucho pensar que lo he dejado todo por Él. ¡Es tan dulce dar cuando se ama! ¡Y yo le amo tanto... amo a ese Dios que está ansiando tenerme toda para Sí! Siento tal despliegue de amor sobre mi alma... Es como un Océano en el que me sumerjo, en el que me pierdo. En esto consiste mi visión aquí en la tierra mientras espero el cara a cara en la luz. Él está en mí y yo estoy en Él. Sólo tengo que amarle y dejarme amar. Y eso de continuo y en todas las cosas: despertarme en el Amor, moverme en el Amor, dormirme en el Amor, con mi alma en su Alma, con mi corazón en su Corazón, con mis ojos en sus Ojos... (Carta 155)
Él está siempre conmigo... Le siento tan vivo en mi alma, que no tengo mas que recogerme para encontrarle dentro de mí. Y esto me hace totalmente feliz. Él ha puesto en mi corazón una sed de Infinito y un anhelo tan grande de amor que sólo Él puede saciarlas.Por eso voy a Él como un niñito a su madre, para que lo llene todo y lo invada todo y me tome y me lleve en sus brazos... (Carta 147)





